Comer es una de las cosas fantásticas de Japón.
Sabía que no puedo evitar comer. Así que cada día como como una vaca.
Hoy ha hecho muy buen día, pues estoy pintando las escaleras exteriores de mi casa.
He dado un paseo por el bosque de bambú que está detrás de la casa. Hay un templo sintoista también.
No está tan mal la vida rural.
2 comentarios:
Mmm...Madame Butterfly
Bosques de bambú...
una oración en el templo...
comer y comer mil platitos
con vinagre de arroz...
y Sochu después del sake...
Té verde y SIESTA...
OLVIDATE DE SANS!!
Hm... Aun no he hecho ninguna siesta... Shochu tampoco, pero Sake síiiii!!!! Cada día con Sake, jejeje!
Sants... no creo que me olvide, pues es mi casaaaa, Joanet!!!
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