

Pero claro, unas expresiones castellanas: es más clara como el agua, o una mentira con una catedral..., pues quería usar estas expresiones como buenas ciudadanas españolas... ¡Eh! ¿Por qué nadie me corrige las frases mal hecha por mí? No me ofenden, ¡eh!
Igual que aquellas expresiones que oigo: "un pedo de canto, chocolate de loro, canta como una almeja"... Así que las catedrales no son torpes... Vaya... Gracias pio xiii!!!
Pues, me ha devuelto el monedero este mediodía, no me faltaba nada de documentos, incluyendo mi ranita de suerte.
Rana se dice Kaeru en japonés. Pues hay otro verbo que suena igual que la rana; volver.
Pues, mientras tenga una figura de rana, Kaeru, en mi monedero, todo el dinero que salga de "mi monedero" vuelve a mi monedero.
Ya paso este asunto a mi querido compañero autodidacta, pues él sabe explicarlo y expresarlo mejor que yo, pues ya casi domina mi idioma; de Santa Coloma.
Yo, con tanto Zen tanto Zen, me pierdo y os hago perder la paciencia...
¿Es tan fascinante es el fútbol???
11 comentarios:
¿Dónde venden las kaeru de la suerte?
Pues, no te puedo decir con certeza, Naoko-san... Esta Kaeru me ha regalado una japonesa...
Ya me enteraré algún día (¡ojo, algún día, ya sabes, pues soy la que se entere de nada de nada!) y te lo diré, incluso te la regalaré.
Ey, yo también quiero una kaeru de la suerte!
Y el fútbol no es fascinante: "Fútbol es fútbol" (más claro el agua)
Vale, Chiisana también me la pidió para que se la vuelven los ojos azules, pues algún día os treaeré las ranitas de suerte.
Yo tengo un montón de ranas de la suerte... ¿Puede ser que el efecto de las unas anule al de las otras?
Las ranas siempre vuelven, tarde o temprano.
He dicho
Yo no pedí que tu rana me volviera los ojos azules, solo que si los extraviaba, como dijo autodidacta, puestos a pedir que me los devolvieran...que fuesen azules
Siempre queremos más! Por cierto que mi pregunta sigue sin respuesta autodidacta (si uno extravía los ojos debe ir a Objetos Perdidos?)
Las ranas vuelven. Tarde o temprano... Interesante es la cosa. Pero, un monedero no vuelve siempre. De vez en cuando. ¡Qué caprichosos somos!
El otro día oí una noticia de un hombre al que le devolvieron la cartera con toda la documentación y el dinero al cabo de 39 años, ni más ni menos. El sujeto se la olvidó en una estación de servicio de la autopista...
Me pregunto si llevaría una kaeru de la suerte...
¿Si te digo que se llamaba Gustavo y era reportero...?
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